4/20/2009

Los que no se fueron de Durban II




Las declaraciones del negacionista Ahmadinejad, paradójicamente el presidente de una cumbre sobre racismo, no fueron sorpresa. Ha seguido una misma línea de confrontación abierta contra Occidente y, particularmente, contra la representación de ese Occidente en un retrógrado Oriente Medio, como lo es Israel. Sus calificativos hacia el estado hebreo como un "estado racista", etc., no son, por ende, algo que no se debe esperar.

Tampoco debe sorprender la reacción de los países que se retiraron de la Conferencia. Aparte de los nueve que decidieron desde un principio no participar en ese circo antioccidental e islamofílico que es la II Conferencia de Durban (Israel, EE UU, Canadá, Italia, Australia, Holanda, Polonia, Nueva Zelanda y Alemania), otro importante grupo de naciones occidentales, entre ellos Dinamarca, que ha combatido la islamización europea con libertad de expresión y Francia, que cumplió su promesa de retirarse si el foro se convertía en lo que prometía convertirse, se retiraron en medio de la verborrea del mandatario iraní.

Más que quienes se fueron del salón en que se celebra la cumbre de Ginebra, es necesario resaltar quienes se quedaron, en especial dos de los casos que más decepción pueden generar.
El primero de ellos fue la representación en la conferencia de la Santa Sede que, según confirmó el vocero Angelo Lombardi no abandonó la sala, lo que causó una nueva tirantez entre el Vaticano y la comunidad judía mundial, aún más luego de que el propio papa Benedicto XVI calificara la iniciativa como "muy importante".

La segunda lamentable pasividad durante el primer día de la conferencia fue la del propio secretario general de la ONU Ban Ki Moon, quien, aunque posteriormente condenó el discurso de Ahmadinejad alegando que "ningún país puede ofender a otro en la ONU" no hizo nada en el momento por detenerlo, como bajarlo del podio o llamarle la atención, y ni siquiera mostró públicamente su desagrado retirándose del recinto,
como hicieron tantas otras delegaciones.



Muy por el contrario, la principal crítica de Ban fue contra quienes criticaron y finalmente decidieron boicotear esta parafernalia "antirracista".

4/17/2009

Durban II: Dos reflexiones más

“Es importante entender que, aunque la crítica a Israel no es antisemita en sí misma, hay algunas que lo son claramente, incluso aunque la palabra ‘judío’ nunca sea mencionada". Ésta frase, acuñada por el académico norteamericano Alan Dershowitz describe exactamente lo que ocurre con la modificación de la declaración final planteada para la cumbre Durban II "contra el racismo y la xenofobia" (comillas propias) que iniciará la semana que viene.

Y es que, según reseña el diario israelí Yediot Aharonot, aunque la declaración "omite las referencias al estado de Israel o al sionismo", mantiene el tono condenatorio a las operaciones militares israelíes y ratifican lo suscrito en Durban I, celebrada en Sudáfrica y caracterizada por una dura crítica a la política israelí.

Como sostuve hace meses en este espacio, todos estos elementos eran absolutamente previsibles, ante la naturaleza de los asistentes a Durban, cumbre que estará encabezada nada más y nada menos que por Mahmoud Ahmadinejad, tristemente célebre por ser un confeso negacionista del Holocausto y por sus intenciones abiertas de "borrar a Israel del mapa". Lo realmente preocupante es que a su lado se sentará Ban Ki Moon, secretario general de la Organización de Naciones Unidas... Una muestra más de cuál es el verdadero "imperio" que rige en la comunidad internacional, que no es ni el norteamericano ni mucho menos el israelí, sino el imperio del terror árabe e islámico, materializado, como también hemos dicho, en una Asamblea General compuesta mayoritariamente por países amparados por ese islamismo que, más que religión, se ha convertido en una verdadera ideología y praxis de la política internacional.

4/14/2009

Las claves de Netanyahu. Artículo de Haaretz


A falta de un análisis "in depth" del proceso de formación del gobierno de Netanyahu (que no desarrollé en este blog por motivos como la falta de tiempo y la velocidad de los acontecimientos), comparto esta entrevista que le hace el diario Haaretz a Israel Bachar y Kalman Gayer, asesores en la campaña de Netanyahu y Livni respectivamente.

En ella, luego de varias semanas de reposo de los acontecimientos, ambos especialistas comparten algunos de los pasos que siguieron para desarrollar la campaña y elaborar los mensajes de ambos líderes.

El link es: http://www.haaretz.com/hasen/spages/1078454.html

Otro paso contra la islamofilia

Dinamarca da otra irreverente muestra de que está muy por encima de la tendencia islamizadora que se cierne sobre Europa desde inicios de esta década. El primer paso fue la publicación en la edición del 30 de diciembre de 2005 del diario danés Jylland-Posten,de una caricatura de Mahoma portando una bomba en su turbant. El dibujo, que buscaba graficar el radicalismo islámico, despertó precisamente la ira de este radicalismo que reinvindicó su "carácter pacífico" con manifestaciones violentas y ataques a las embajadas de ese país en las principales naciones árabes, en un "muy civilizado intento" de mostrar su descontento.

Ahora es la Asociación de Prensa Libre de Dinamarca la que demustra valorar la libertad de expresión por encima de esos arranques antioccidentales, al impulsar la impresión masiva de 20.000 ejemplares de la caricatura.

En este link, el editor de Jylland-Posten justifica la impresión y hace importantes reflexiones sobre la libertad de expresión como valor para Occidente.

Por otra parte, el propio dibujante intentó en su momento explicar el que sus dibujos buscaban resaltar el "radicalismo islámico" y no condenar al Islam como un todo. Las reacciones del mundo musulmán (incluidas las amenazas de muerte en su contra) no obstante, parecieron demostrar que uno y otro no están tan separados como se ha querido mostrar de manera "políticamente correcta"

4/05/2009

"Israel y Palestina: tiempo para un plan B" Artículo de Nathan Brown

En el marco de las declaraciones del nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, sobre la "paz por paz", (que analizaré en este espacio en los próximos días) y ante el aparente fracaso de iniciativas como la conferencia de Anápolis y la Hoja de Ruta, conseguí este análisis del Fondo Carnegie para la Paz, del profesor Nathan Brown. Me parece interesante el pragmatismo de su perspectiva, y por eso los invito a visitarlo.

El sitio web es: http://www.carnegieendowment.org/publications/index.cfm?fa=view&id=22792&prog=zgp&proj=zme

3/25/2009

La BBC está parcializada

Ésa es la conclusión a la que llegó un informe publicado esta semana por Honest Reporting, una organización encargada del monitoreo del antisemitismo en los medios de comunicación, luego de analizar la cobertura de la operación "Plomo Fundido" en la Franja de Gaza por parte de la empresa televisiva BBC.

Para llegar a tal enunciado, la organización estudió elementos en la cobertura del conflicto, que buscaba el desmantelamiento y la destrucción de las redes del movimiento terrorista Hamás. Los elementos estudiados fueron la cantidad de testigos entrevistados de un bando y otro, fotografías y frases resaltadas al momento de cubrir el conflicto, entre otros.

Uno de los hallazgosmás resaltantes del informe fue la credibilidad que se le dio al bombardeo de una escuela de la Organización de Naciones Unidas (ONU) por parte del ejército israelí, cuya falsedad fue posteriormente demostrada, pues los misiles cayeron a distancia considerable de la escuela y, además, ocasionaron la muerte de un grupo

La totalidad del informe puede leerse (en inglés) en este link de la organización, que en el caso de Venezuela ha sido difundido por el Colegio Nacional de Periodistas en su boletín

3/19/2009

Benedicto XVI ¿Islamizado?


La posición del papa Benedicto XVI respecto a temas controversiales es, cuando menos, contradictoria. La muestra más reciente es su rechazo abierto al uso del condón durante su visita a Camerún, al asegurar que no es la solución para el problema del Sida –algo así como mencionar la cuerda en casa del ahorcado–. Sin embargo, donde más se aprecian tales contradicciones es en dos hechos que, aparentemente inconexos, pueden (al menos en teoría) tener cierta concatenación: Islam y Holocausto.

En el caso del Islam, la tirantez papal empezó luego de pregonar, a mediados de septiembre de 2006 que se trata de una religión que promueve la violencia. Paradójicamente, fue el tener razón en sus palabras lo que le hizo retractarse de ellas, luego de la airada reacción del mundo islámico.

"
Para el cuidadoso lector de mi texto, es claro que de ninguna manera quise hacer mías las palabras negativas pronunciadas por el emperador medieval y su contenido polémico no refleja mi convicción personal. Mi intención fue explicar que la religión y la violencia no van juntas", sostuvo un atemorizado Ratzinger el 20 de septiembre de ese año.

Desde ese momento, la postura del Vaticano hacia el Islam ha sido progresivamente más sumisa. Amparado en aquello del "diálogo interreligioso", Benedicto parece haber caído en la islamofilia que actualmente se pasea por Europa, al evitar temas como el terrorismo o el fundamentalismo iraní.

Respecto al Holocausto, las posturas de Benedicto XVI también pecan de ambiguas, sobre todo en lo refer sus blandas actitudes respecto al negacionismo. Pues si bien es cierto que (luego de
las incesantes quejas de la comunidad judía mundial) exigió una disculpa del negacionista sacerdote RIchard Williamson, no es menos cierto que insiste en exculpar a Pío XII de la pasividad con la que, según pasó a la historia, actuó frente al régimen nazi. Incluso, anunció oficialmente que no visitará la totalidad del museo de Yad Vashem (Autoridad conmemorativa para las Víctimas y Mártires del Holocausto) para evitar ver el epígrafe que acusa al llamado "Papa de Hitler" de haberse mantenido "neutral" frente al régimen nazi.

Acercamiento hacia el mundo islámico vs. alejamiento de uno de los principales temas del judaísmo contemporáneo... ¿Casualidad?

3/14/2009

Nasrala y sus derrotas anunciadas

“…Hoy conmemoramos el nacimiento de Nuestro Profeta (…) Hoy, mañana, en un año, en cien años, en mil años y hasta el final de los tiempos, nosotros, nuestros hijos, nuestros nietos y todas las generaciones venideras, mientras seamos Hezbolá no reconoceremos a Israel (ovación) Nosotros somos capaces de combatir a esta entidad (Israel), e incluso de aniquilarla…” (resaltados míos).




Con estas palabras, Hasán Nasrala, máximo líder del grupo terrorista libanés Hezbolá, confirma una hipótesis que hemos manejado a lo largo de varios meses en este blog: que el peor enemigo de los árabes en Medio Oriente son ellos mismos. A hechos históricos de los que ya hemos hablado, como el Septiembre Negro, y las luchas intestinas entre sunitas y chiítas, Fatah y Hamás, etc., se suma el profundo desapego que parecen sentir los “grandes líderes” como Nasrala o como los dirigentes de Hamás frente a su pueblo.

¿Qué busca Nasrala con este discurso incendiario? ¿Exacerbar los ánimos de sus seguidores para que emprendan nuevos ataques contra el norte de Israel, olvidando la estruendosa derrota y las terribles consecuencias que tuvo la II guerra del Líbano hace apenas dos años?

Además de no preocuparse por su gente (como no lo hizo Hamás tampoco cuando tuvo en sus manos la oportunidad de mantener la tregua) Nasrala miente al pronosticar la destrucción del estado de Israel.


No fue posible en 1949, en 1967 ni en 1973, con los ejércitos de tres países árabes en su contra. No ha sido posible con una Intifada cada década desde 1980. No ha sido posible, ni siquiera, con una ONU profundamente proárabe y con una opinión pública victimista a favor de la causa palestina. Y no será posible porque dos liderzuelos como Nasrala y Ahmadinejad (ambos amigos del presidente Chávez, por cierto) revivan las viejas intenciones panarabistas de lanzar al estado de Israel al Mediterráneo.


La única forma de alcanzar paz en Medio Oriente es que ese radicalismo árabe comprenda de una vez que el estado de Israel es una realidad innegable, que se hará sentir aún más con la aparentemente inevitable llegada de la derecha al poder en la nación.

3/07/2009

Durban II: Nada que no esperemos

Con la decisión del gobierno italiano, ya son cuatro los países que no participarán en la II cumbre Durban sobre Racismo y Xenofobia, que se celebrará en Ginebra a finales de abril. ¿La razón? Será un pretexto para actuar como aquellos que dicen combatir: de manera racista.

La primera en alertar sobre el hecho fue la canciller israelí Tzipi Livni, quien hizo un llamado a "rehusar dar legitimidad al odio, al extremismo y el antisemitismo bajo la bandera de la lucha contra el racismo".

A su queja se unieron las voces del gobierno de Estados Unidos y de Canadá, y más recientemente la totalidad de la Unión Europea, que la semana pasada llamó la atención sobre la orientación musulmana que podría tener el encuentro, auspiciado por Naciones Unidas.

Sobre esta islamización (nada sorprendente con una ONU constituida en 2/3 por naciones árabes e islámicas), volveremos más adelante. De momento, quiero llamar la atención sobre las razones de los países que se han negado en participar en la conferencia: el carácter esencialmente antisemita de la cumbre, materializado no solamente en sus participantes, sino en lo que parece será el contenido del documento que busca aprobarse en la Conferencia.

La alerta fue difundida por la académica Anne Bayefksy, en National Review. En su artículo sobre, Bayefsky da interesantes datos acerca de la razón de ser de la conferencia, sus orígenes, etc., y hace especial énfasis en el posible borrador de resolución que se emitiría al final de la conferencia.

En él, las naciones firmantes hacen gala de su antisemitismo disfrazado de críticas a las políticas israelíes en los territorios palestinos, al asegurar que estas son una "violación de los derechos humanos, un crimen contra la humanidad y una forma contemporánea de apartheid" (resaltados míos).

Aparte de obviar la verdadera naturaleza del conflicto (el terror generado por Hamás en las zonas fronterizas con Israel), el documento se refiere de manera casi exclusiva a las políticas israelíes, mientras que otros temas (como la negación del Holocausto o los crímenes cometidos en Sudán) los toca de manera tangencial o los omite deliberadamente.

Los términos de esta declaración recuerdan sorprendentemente la de una similar en 1975, cuando la ONU aprobó una resolución impulsada por el dictador ugandés Idi Amin (el mismo que mandó a erigir una estatua de Hitler en su país) en la que equiparaba al sionismo con el racismo. Una resolución que, como también recuerda Bayefksy, "tiñó todas las demás resoluciones sobre el tema hasta 1991) Y recuerda también las declaraciones de supuestos "relatores de Derechos Humanos" absolutamente parcializados que han calificado de "bantustanes" la valla con la que Israel ha separado su territorio de Cisjordania.

¿Por qué sorprenderse entonces, cuando es claro el espíritu antiisraelí reinante en una ONU dominada por la izquierda y el filoislamismo? De una organización con estas características sólo puede esperarse un resultado de esa naturaleza.

2/21/2009

Kadima es un error

De soberbia se podría catalogar la reciente actitud de Tzipi Livni, ministra de Relaciones Exteriores de Israel, de negarse a formar coalición con el Likud, segundo partido más votado en las elecciones parlamentarias de Israel la semana pasada. "Hay profundas diferencias ideológicas entre ambos partidos", aseguró Livni, en respuesta a la solicitud del apoyo de su tolda a un gobierno de coalición nacional presidido por Benjamín Netanyahu, dirigente del Likud.

Conocidas y evidentes son las vinculaciones entre Kadima y Likud (aquél fue una derivación de éste en 2005, cuando Ariel Sharon decidió el fin unilateral de los asentamientos en Gaza). Pero más allá de eso, lo que Livni parece no entender es que ese triunfo por un sólo escaño frente a la derecha es la más clara muestra de que la fundación de Kadima (o al menos su materialización como partido) fue un error que el electorado israelí no perdonó. Y con suficientes razones: secuestro de soldados, operaciones militares exitosas estratégicamente pero un fracaso electoral (el Líbano y Gaza), fueron algunas de las consecuencias de esa "muestra de debilidad" que ahora Livni trata de revertir con un absurdo amenazante "no sabemos si nos uniremos a la coalición".

La decisión está en sus manos: o permitir el logro del gobierno de unidad nacional o apelar a una pseudoideología pacifista falsa y fracasada como quedó demostrado que es la de Kadima y dedicarse, desde la oposición, a boicotear las acciones de la coalición gobernante. Ella que tanto teme "traicionar a sus votantes", ¿no considera que esa oposición a la decisión del electorado israelí sería más traición que cualquier otra?.

Esperemos que la nueva reunión entre ambas cabezas de partido ocurra luego de que Livni reflexione acerca de cuál es el verdadero deseo de sus seguidores, que se parece más a un Israel donde vivir seguro (que Kadima no pudo dar) que a una solución de dos estados