2/11/2009

Ultraderecha definitoria

Tal como predijimos ayer desde este mismo espacio, las elecciones parlamentarias en Israel dieron la senal inequívoca de que el pueblo israelí ha dejado de apostarle a la centroizquierda, pese al corto lapso que tiene ella gobernando.

Jpost.com

Si bien es cierto que Kadima se convirtió en el partido gobernante, de acuerdo con el 99% de los votos escrutados ayer, no es menos cierto de que esta victoria de Livni se produce más por el temor al ascenso de Avigdor Lieberman y su partido Israel Beitenu que por la fuerza política de su propuesta. Incluso, según suponen analistas del Jerusalem Post, el aparente y estrecho triunfo de Kadima (28 asientos pronosticados en el Parlamento frente a 27 por Likud), se debió, entre otras cosas, al voto de partidos árabes y de izquierda, como Meretz y el Laborista.

La estrechez de esta victoria hasta el momento es tal, que ambas cabezas de partido (Livni y Netanyahu) se atribuyen el triunfo, cuando aún faltan algunos escrutinios que no se conocerán hasta la semana que viene.

Mientras tanto, y tambien como se pronosticaba, el Israel Beitenu parece convertirse en la segunda tolda con mayor peso entre los halcones, y la tercera de toda la Knesset.

Esto convertiría a Lieberman no solamente en el factor determinante para la elección del primer ministro (ante el aparente empate tecnico entre los dos primeros partidos), sino para todas las coaliciones y discusiones que se fomenten en la Knesset durante el próximo período parlamentario o hasta que, quizá más pronto que tarde, el gobierno recien electo tambien caiga, ante la imposibilidad de lograr coaliciones duraderas.