31 de julio de 2006

¿Holocausto en el Líbano?

Bandera de IsraelBandera del Libano



La acción defensiva por parte del Estado de Israel en contra de las células de Hezbollah que operan en el sur del Líbano ha provocado las reacciones esperadas de una opinión pública y una comunidad internacional que es, en esencia, antiglobalizadora, antiestadounidense, nostálgica de la izquierda y antisemita. Y uno de los gobiernos que ha mostrado apoyar esas cuatro tendencias ha sido, justamente, el venezolano.

La administración del presidente Chávez y sus adeptos han realizado toda clase de condenas en contra de las acciones militares que emprende el Estado de Israel en defensa de su pequeño territorio. Muchos de los términos en los que se manifiesta la condena no son nuevos: pertenecen a un discurso antisemita que tiene incluso más tiempo de existencia que el propio Israel. Lo acusan de “atacar sistemáticamente” a civiles inocentes, mezclan a destajo términos como el de “sionista”, “judío”, e “israelita” y rescatan los viejos mitos de la conjura judía en contra de la humanidad, nacida con los Protocolos de los Sabios de Sión durante las primeras décadas del siglo pasado.

Pero hay un punto en el que la banalización y el lugar común deben terminar. En un comunicado emitido ayer, la Cancillería venezolana condena una vez más las acciones de Israel en contra del Líbano y asevera que: “Una gran vergüenza debe cubrir a los organismos internacionales, comenzando por la Organización de Naciones Unidas, impasible a lo largo de semanas ante este nuevo holocausto, perpetrado ahora por las víctimas de ayer(!!!) ()


De este párrafo se desprende que quien emite el comunicado (en este caso la Cancillería venezolana) compara una acción bélica con objetivos precisos (el desmantelamiento de las células del Hezbollah en el sur del Líbano), y motivos concretos (el secuestro de tres soldados israelíes y el lanzamiento de misiles Katyushas desde la frontera sur del Líbano hacia territorio israelí), de la matanza sistemática de más de seis millones de personas apoyados en una peligrosa pseudociencia que sostenía la superioridad de la llamada "raza aria"

Desde el momento en que, las instancias oficiales venezolanas sostienen que Israel está cometiendo “un Holocausto” en el pueblo libanés, por un lado se están comparando dos situaciones históricas, políticas y sociales radicalmente diferentes y, por otro, se le resta importancia al peor de los crímenes cometido no sólo contra un grupo humano, sino contra la humanidad en su conjunto, al equipararlo con cualquier otro hecho condenable, despojándolo de su unicidad como evento histórico

jude_star En efecto el Holocausto (o Shoá, como se le conoce en hebreo) ha sido calificado por sus estudiosos como un un crimen único y sin precedentes.. de acuerdo a ciertos rasgos que la caracterizan:

1) La Shoá es única por su magnitud: como mencioné anteriormente, fueron más de seis millones de personas exterminadas porque su único crimen era pertenecer a una minoría: gitana, judía, homosexual o la que fuera. De los seis millones de judíos que murieron, un millón fueron niños, quienes eran los primeros eliminados durante los traslados a los campos de concentración

2) La Shoá es única por su planificación como proceso: La matanza no fue un hecho casual ni dejado al azar sino planificado paso a paso: primero se buscó la identificación de los judíos con las llamadas Leyes de Nuremberg o leyes de pureza racial, así como la ley de eutanasia, con la que el III Reich se deshizo de todas las personas mayores de 65 años, personas con problemas mentales, recluyó a los judíos en ghettos, en un primer intento por debilitarlos y hacerlos que mueran. Finalmente diseñaron los campos de concentración y de exterminio en dos fases consecutivas que terminaron con la concepción de la llamada “Solución Final” y la creación de los “complejos industriales” para matar que fueron las cámaras de gas.

3) La Shoá es única por su búsqueda de destrucción psicológica: Ninguna otra matanza anterior (como la de turcos a manos de los armenios a principios del siglo XX) o posterior (como la reciente masacre en Ruanda) buscaba, más allá de la muerte, la debacle psicológica del individuo. Progresivamente el III Reich fue sembrando el miedo en los judíos, lo que contribuyó a su debilitamiento. EL mero hecho de pasar al lado de un alemán se convirtió para los judíos en una fuente de terror permanente.


hitler

Es imperativo reflexionar sobre estas característticas antes de juzgar cualquier actuación de Estado que siquiera se asemeje a la matanza perpetrada por el III Reich. Y es evidente que la Cancillería venezolana no se detuvo a pensarlo antes de hacer tan a la ligera la comparación.



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