30 de noviembre de 2006

Chávez, Medio Oriente y el 3D



Una vez más me tomo la potestad de salirme aparentemente de la temática de este blog, que es el conflicto en Medio Oriente, esta vez para dedicar algunos posts al proceso electoral sui generis que vivirá Venezuela el 3 de diciembre, pero cuyo clima se percibe desde hace varios meses.


Y digo aparentemente porque en realidad existe una conexión entre ambos temas, aparte de la membresía de Venezuela en la OPEP y de su carácter de nación en vías de desarrollo con grandes riquezas derivadas del rentismo petrolero, al igual que la mayoría del resto de las naciones árabes.


Más allá de tales circunstancias económicas comunes y de la dependencia a un mercado petrolero que obedece a alzas y bajas de índole política, el viraje diplomático del gobierno chavista en los últimos años ha hecho que para la política exterior venezolana Oriente Medio se vuelva un asunto aún de mayor importancia.


Hasta los inicios del gobierno de Chávez en 1998, la postura de Venezuela ante los sucesos en Oriente Medio, particularmente respecto al conflicto palestino-israelí, podría definirse como neutral: Venezuela se caracterizó por no tomar ferviente partido por un bando o por otro, sino más bien mantenerse al margen. Y fue esta actuación diplomática la que le permitió mantener relaciones de amistad, cooperación, etc., con ambas partes: el Estado de Israel, por un lado, y el inmenso conjunto de naciones árabes (mayoritariamente musulmanas), por otro.


Pero a raíz del actual gobierno Venezuela empezó a vincularse más y más con la región. Bien conocida es, por ejemplo, la amistad que une a Chávez con el dictador libio Muamar Gaddafi, quien le concedió un premio de "Derechos Humanos" que lleva su nombre, y los paseos que hizo por las calles de Bagdad en compañía del criminal Saddam Hussein en 2000, cuando éste aún era "presidente".


Más recientemente, el mandatario venezolano ha manifestado su apoyo a la "insurgencia" de los grupos terroristas de la región como Hamás o Hizbollah, y estrechó las relaciones con Irán cuando el fundamentalista Mahmoud Ahmadinejad asumió la presidencia de dicha nación.


Pero uno de los hechos en el que se hace más visible ese giro diplomático, en lo que he llamado la constitución de "nuevos ejes geopolíticos", fue la reacción aparentemente exagerada de CHávez ante las maniobras defensivas de Israel contra Hizbollah al sur del Líbano. Aparte de ofrecer asistencia humanitaria a los civiles que habitaban la región (hecho, en principio, nada criticable) tomó medidas de política exterior, al ordenar el retiro del encargado de negocios de Venezuela en Israel, Héctor Quintero. Una acción sin precedentes que, paradójicamente, no tomaron ninguna de las naciones árabes o musulmanas que mantienen relaciones con ese país.


De todo lo anterior se concluye que, sea cual sea el ganador en las elecciones del domingo, uno de los factores que afectará será justamente la relación con el Oriente Medio. Si Chávez resulta reelecto, la división de ejes EEUU-Israel-Occidente vs. Venezuela-Irán-fundamentalismo se hará aún más pronunciada, mientras que si Rosales triunfa, habrá que ver que decisiones toma al respecto, que, muy probablemente, implicarán una separación del eje y una vuelta a la política exterior pre-chavismo.

12 de noviembre de 2006

11/1104-11/1106: Recuerdan al traidor

Ayer se cumplieron dos años de la muerte de uno de los grandes errores de los palestinos: Yasser Arafat. La prensa mundial, sobre todo la mayoría progre y antisemita, reseñó la fecha como algo trascendental para el mundo, y devolvió a la palestra pública la discusión sobre si el bon vivant octagenario de Ramala murió envenenado por el oscuro servicio secreto israelí, y no por los cincuenta años de vida de magnate que desencadenaron su cáncer estomacal, y que la pseudo historiografía progre, una vez más, pasó por alto. Como pasó por alto la multinacional vida de la compañera sentimental del bienamado Abu Ammar en Francia, con cuentas en bancos suizos, alimentada con dinero originalmente palestino donado por las mismas naciones occidentales (particularmente europeas) a las que ahora los movimientos eufemísticamente llamados integristas, les declaran la guerra.
Como pasó por alto los 18 años (1949-1967) entre los cuales los territorios palestinos (en los que se pretendía fundar el estado árabe en la región, aceptado por Israel) estuvieron en manos árabes: Cisjordania en manos de Jordania y Gaza en manos de Egipto, sin que por la mente de los mandatarios de uno u otro país, o del resto de la solidarísima comunidad árabe, pasara la idea de materializar el sueño del estado palestino por el que ahora se rasgan las vestiduras.

Como pasó pasó por alto el Septiembre Negro de 1970, cuando el bienamado Abu Ammar llevó a miles de los suyos a una muerte segura, en la peor masacre cometida contra los árabes en toda su historia luego de que el rey Hussein decidiera evitarse problemas con el estado de Israel y prefiriera matar a miles de sus "hermanos de lucha" guerrilleros palestinos refugiados en campos al sur de su país.

Como pasó por alto la paradójica muerte del bienamado Abu Ammar, quien propagó su deseo de morir "atravesado por un misil israelí", sin saber que fallecería viejo y consumido por las consecuencias de la vida disoluta que logró gracias al dinero de ese pueblo palestino que ahora lo llora y exalta como mártir de su causa...

9 de noviembre de 2006

Condenan a la horca a Saddam Hussein




El ex dictador iraquí, Saddam Hussein, fue condenado el domingo a morir en la horca, tras ser declarado culpable en el proceso que se le seguía por la masacre de chiítas de Dujail en 1982



ALTO TRIBUNAL IRAQUÍ DICTA PENA DE MUERTE PARA SADDAM HUSSEIN

El tribunal que juzga a los ex miembros del gobierno iraquí depuesto en 2003 condenó al ex dictador Saddam Hussein y a dos de sus funcionarios a morir en la horca por crímenes contra la humanidad, mientras que otros tres fueron sentenciados a quince años de prisión y un cuarto funcionario fue absuelto.

En una audiencia judicial televisada Hussein fue declarado culpable por el asesinato de 148 personas en la población chiíta de Dujail en 1982. El Alto Tribunal también condenó a muerte al medio hermano de Hussein y ex jefe de inteligencia, Barzan Ibrahim, y a Awad Hamed alBandar, titular de la corte revolucionaria.

"Pónganlo de pie" dijo el juez Rauf Rashid Abdel Raman, tras la negativa del ex dictador a inorporarse, tras lo cual anunció "Se debe aplicar la pena más severa".

Tras escuchar el veredicto, Huissein clamó "Larga vida a Irak, Alá es más grande que el ocupante".

Antes de que la audiencia comenzara, el ex fiscal general estadounidense y defensor de Hussein Ramsey Clark fue expulsado de la sala tras entregar al juez un documento en el que calificaba al juicio como una parodia.

En un discurso televisado a la nación iraquí, el actual primer ministro iraqí, Nuri al Maliki, pidió el fin de la violencia entre sunitas y chiítas y solicitó a los partidarios del depuesto dictador que terminen sus ataques. "Este es el desgraciado final para la persona que trajo calvario, dolor y guerras a este país", agregó respecto al veredicto.

Los estatutos del tribunal establecen un procedimiento automático de apelación, que se inició el pasado lunes. Hussein será ejecutado 30 días despues de que la corte de apelación confirme la condena, si es ésta la decisión que toma.

4 de noviembre de 2006

El valentón

saddam


Una vez más se hace el valentón... Pretende intimidar

Una vez más, pretende hacerse el duro. Lo hizo en 1990, cuando decidió invadir Kuwait de buenas a primeras, bajo la excusa de que era "un territorio desprendido de Irak", como si el propio Irak no hubiese sido más que un capricho de ingleses y franceses por administrar ese gran territorio que era el Imperio Otomano. Perdió. Estados Unidos lanzó la Operación Tormenta del Desierto y lo obligó a volver a sus límites, lo que hizo con el rabo entre las piernas.
Años después, entre 2002 y 2003, pretendió hacerse el duro al negarse a que las misiones de inspección de la ONU entraran en su territorio para detectar la presencia de Armas de Destrucción Masiva. Una vez más, perdió. Otra vez Estados Unidos decidió invadirlo, ante lo inútil que era desburocratizar el proceso de Naciones Unidas. Pero no se conformó con eso. Tras el ultimátum de George Bush para que se rindiera, hizo un llamado a la Jihad. Otra vez volvió a perder y tuvo que esconderse nuevamente con el rabo entre las piernas para que EEUU no lo encontrara.
Pero lo encontraron. E hicieron lo que debieron hacer desde la década de los ochenta. Procesarlo. Y ahorita, al final del proceso, pretende hacerse el duro nuevamente. Esta vez a través de sus abogados (abogados que no tuvieron los cientos de chiítas muertos y afectados en Dujail, ni los kurdos del norte de Irak, ni los propios yernos de Hussein), con la excusa de que Irak "se sumirá en un baño de sangre" si para el tirano se decide lo que también debió haberse decidido hace mucho tiempo: La pena de muerte.
Porque ¿Cuál es la otra opción? Hussein es culpable, eso está claro. Es culpable de la masacre de Dujail, de la matanza de los kurdos, de haber mantenido oprimido al pueblo iraquí durante 20 años y de haber mantenido en vilo a occidente durante un período similar de tiempo. ¿Qué otra sentencia? ¿Años de cárcel? ¿Cadena perpetua? No. Menos aún tras la amenaza de la defensa (que por cierto, también debería ser procesada por instigar a la violencia en Irak a través de su discurso)
Sostienen los leguleyos del tirano, además, que el gobierno de Bush pretende emplear la sentencia a Hussein como arma política ante las elecciones parlamentarias en EEUU. Hay dos cosas que decir al respecto. En primer lugar, Bush no tiene necesidad alguna de demostrar más nada. Demostró que había que sacar al tirano, que su nación puede contra cualquier tipo de alzamiento (seamos claros: por más que los "progres" quieran ver en los alzamientos un triunfo de la insurgencia, no es más que la demostración de que son unos pocos gatos luchando contra el mejor ejército del mundo). Demostró que es capaz de darle un trato justo a los prisioneros de guerra y cumplir así con la legislación internacional, como no hizo el tirano. ¿Le hace falta demostrar también que triunfó ante la justicia? Pues no. No le hizo falta, porque la sentencia era inevitablemente esa: la muerte del tirano.
Por otra parte, Hussein, una vez más, no está en condiciones de negociar, como no lo estuvo ni en los noventa ni en 2003. Es decisión de la Corte que lo está juzgando cuándo debe cumplirse la sentencia.
Sin embargo, estoy también en desacuerdo con la fecha de la sentencia. Si ya se sabe cuál es la sentencia y todos, empezando por la defensa, están presionando tanto ¿Por qué tardar tanto en sentenciar? Que lo condenen de una vez, y que se abandone el temor de la "oleada de violencia" en Irak. EN caso de que ocurra, los más desvastados serán los mismos de la resistencia, lo que queda del partido Baaz y toda esa escoria.