Hace poco menos de dos horas regresé de votar.
Por suerte, mi centro de votación (La Salle La Colina) tuvo poca afluencia de gente.
A eso de las diez de la mañana salí rumbo a Plaza Venezuela. Chocolate, galletas, Mentos, una gorra, el anchilargo periódico de hoy, Mp3 con muuchas canciones y Gatorade fueron algunos de los implementos que me acompañaron en lo que pensé sería una larga espera.
EN el trayecto en Metrobús desde Plaza Venezuela hasta la Plaza del BUen Ciudadano en la Colina, pasé por delante del colegio Cervantes y del colegio La Consolación, y en ambos se observaban largas colas que daban la vuelta a las esquinas donde se ubicaban. Incluso, según me contó mi hermana, hubo un momento en que la cola del Cervantes (ubicado en la parte de abajo de las Palmas) se extendía hasta una plaza cuatro o cinco cuadras más arriba.
Sin embargo, a diferencia de la hectométrica cola que tuve que hacer el 15 de diciembre de 2004 desde las afueras del colegio, esta vez sólo había tres o cuatro personas delante de mí tanto en la máquina captahuellas como en la propia mesa de votación. EL proceso transcurrió con normalidad: no tuve problemas en la máquina captahuellas ni en la mesa; por la poca afluencia de gente tampoco pude determinar cuánta gente había de un lado o del otro, pues nadie hizo alguna clase de alusión a sus intenciones electorales; y tanto los miembros de mesa como los militares del Plan República me dieron un buen trato.
En conclusión, creo que tardé más en esperar el Metrobús en Plaza Venezuela que todo el tiempo que tardé en votar y regresar a pie a mi casa.
Sin embargo, la tranquilidad y normalidad que presencié en mi centro y en la zona circundante, no fue igual en todas partes. Mi pana Jorge. hace un muy buen reporte de lo que le ocurrió con los partidarios chavistas en su centro de votación. Otra amiga mía, que vota en el Cementerio, me envió varios mensajes de texto asegurando: "Aquí gana Chávez. Mucha gente de rojo con boinas, chaquetas, las manitos...Motorizados monitoreando. Me parecen armados por las chaquetas negras que usan. Gente borracha gritando consignas" Por lo visto, ellos son inmunes a la "Ley Seca".
Trataré de seguir contando lo que sucede por acá por la Florida y lo que me envían de otras partes de la ciudad. Hasta pronto...

