5 de enero de 2007

¿Quién condena la ejecución?

Como era de esperarse, la ejecución del criminal Hussein ha despertado toda clase de críticas, provenientes de los mismos sectores antiestadounidenses, antioccidentales, panarábicos, relativistas y multiculturalistas de los que hemos hablado en más de una ocasión. Y aparentemente las críticas se han exacerbado tras la aparición en Internet de aquel video no oficial en el que se muestra a algunas personas insultando a Hussein momentos antes de que fuera ejecutado,


Algunas figuras políticas de Europa y Medio Oriente también han maximizado la gravedad de este video para recalcar la idea de que Hussein será convertido en mártir, que no debió ser ejecutado, etc., etc. Sin embargo, es importante no sacar de contexto las declaraciones de tales personajes y cuál es su naturaleza, a fin de entender por qué dicen lo que dicen. He aquí algunos de ellos:


Hosni Mubarak: Ha sido dictador en Egipto desde 1981 cuando, de manera oportunista, tomó la presidencia tras la muerte de Anwar Sadat. Ha tratado de disfrazar de aparente buena voluntad su participación activa en la Guerra de los Seis Días y en la Guerra de Yom Kippur, haciéndose pasar ahora por mediador, fracasado por demás, en las negociaciones entre israelíes y árabes palestinos. pero el esplendor de la política exterior lo opacan los escándalos de corrupción de su familia en los noventa y la dictadura disfrazada de un "Partido Democrático Nacional de Egipto" que, casualmente, ha ganado las elecciones en tres ocasiones.



Muamar Qadaffi: Poco hay que decir de este tirano, responsable, entre muchos otros crímenes, del derribamiento del vuelo 103 de Pan Am en Lockerbie, Escocia, en diciembre de 1988, además de, presuntamente, haber financiadoel movimiento palestino Septiembre Negro, que perpetró la masacre de los atletas israelíes en las olimpíadas de Munich '72. Este respetable individuo sera quien erija en su país, quizás sin el consentimiento de sus gobernados (que a él poco le importa) una estatua en honor a su colega y padre criminal, además de decretar, también dictatorialmente, tres días de luto nacional.


Jacques Chirac: el divine gauche presidente francés es el único verdadero responsable de la crisis generada en Irak. Es necesario recordar que por un ataque de soberbia (¿O de temor por salir salpicado?) dio la orden de votar en contra de la resolución que legalizaba la invasión a Irak, un procedimiento tan tradicional como lo ocurrido en Kuwait en 1990, y fue a raíz de esta negativa francesa que Estados Unidos, Reino Unido y demás naciones de la OTAN y de la Unión Europea decidieron invadir sin el consentimiento de la ONU que era, en realidad, sin el consentimiento de la romántica Francia.



29 de diciembre de 2006

Ejecución de Hussein: Verdugo no pide perdón


Finalmente, luego de un proceso de casi tres años, repleto de retardos y leguleyerías, Saddam Hussein recibió el castigo que merecía: ser ahorcado de la manera más infamante y sin la posibilidad de morir como mártir, como él deseaba.

De nada valieron las súplicas de quienes se embarcaron en la titánica tarea de demostrar que él no era un asesino, para lo que se valieron de leguleyerías derivadas de las ambigüedades del Estatuto de Roma, para sostener que Hussein era prisionero de guerra, por lo que no debía ser entregado a sus "enemigos".

De nada valieron tampoco los chillidos de Amnistía Internacional o de HRW, que ahora se rasgan las vestiduras con la ejecución pero que jamás mencionó palabra de las masacres en Dujail o al norte de Irak (como si Hussein doliera menos que los cientos o miles de muertos kurdos y chiítas durante su dictadura)

De nada valió tampoco la "condena" de una comunidad internacional invadida por el cáncer del relativismo y el multiculturalismo antioccidental, ni la actitud cobardemente disfrazada de institucional del Vaticano, a través de un Ratzinger que teme por su pellejo y que no se atreve a condenar con la misma vehemencia las barbaries provocadas por el Islam desde la "media luna fértil" hasta la mismísima África, ante la posibilidad de que los amantísimos mullahs pongan precio a su purpurada cabeza, como ya hicieron hace unos meses.


Los representantes del gobierno iraquí han tenido que defenderse de las acusaciones de medios de comunicación respecto a los insultos que recibió el asesino momentos antes de enfrentarse a su destino, como se observó en un video no oficial difundido en Internet, dos días después de la ejecución.


"No sabemos con seguridad quién estaba gritando a Saddam o con quién él estaba insultándose, pero no creo que fuera ninguno de los miembros del gobierno", dijo Hiwa Osman, vocero presidencial iraquí, a la BBC, en un intento de negar la actuación oficial en esos insultos.


La pregunta es ¿Cuál es el problema? Como sostuvo Osman, a la ejecución asistieron testigos que pudieron estar vinculados de alguna manera a las múltiples acciones asesinas de Hussein. De ser así, era de esperarse una reacción de esta naturaleza. Muy considerada fue la actitud del representante de la Fiscalía General, Munqiz al-Faraón, quien dijo a la multitud: "Por favor, este hombre va a ser ejecutado". ¿QUé otras consideraciones esperaba Hussein? ¿Por qué tenerlas con un asesino de tal calaña? Como reza un conocido refrán: verdugo no pide perdón...

P.S: Por respeto a la lectoría no incluyo imágenes ni videos de la ejecución, pues no es mi intención prestar este blog al amarillismo o la morbosidad. Quien quiera verlos es libre de buscarlos en las páginas que albergan videos o en cualquier medio online que haya difundido la noticia. Pido disculpas por la falta de apoyo visual en este post.

21 de diciembre de 2006

Ni ellos mismos se ponen de acuerdo II: Abbas contra "los suyos"

(Nota del autor: pido disculpas a los lectores por el análisis que debí escribir hace al menos una semana cuando estalló la crisis en los territorios palestinos ocupados. Hay veces en que se me hace imposible conjugar mis últimos semestres de Periodismo con la labor esclarecedora que intento cumplir en este blog).

Una vez más se evidencia la imposibilidad en la dirigencia palestina de lograr una cohesión interna para defender "su causa", debido, también una vez más, a la esencia intolerante, y violenta por naturaleza, del integrismo islámico que es, insisto, la verdadera materialización del pensamiento musulmán.


De nuevo dos planteamientos, dos facciones contrapuestas. Por un lado Fatah, encabezado un Mahmoud Abbas que al menos ha intentado, aunque sea dando tumbos, tener un diálogo productivo con Israel desde tiempos de su omnipotente y tiránico antecesor, Yasser Arafat, además de lograr ser visto como parte de un movimiento moderado dentro de la insurgencia palestina. Por el otro un Ismail Haniyeh que, como buen representante de los forajidos del Hamás, se ha negado reiteradamente a reconocer a Israel y ha decidido que es él quien impone las condiciones para la paz.

La consecuencia, esperada: lucha entre facciones. Los palestinos se disparan y lanzan piedras bombas y botellas. Con el mismo odio con que los militares de Jordania asesinaron a miles de sus "hermanos" miembros de la OLP en la frontera sur, por órdenes del rey Hussein. Con la misma insensibilidad con que usaron a los niños como escudos humanos cuando Israel se defendía de los misiles lanzados de los altos del Golán hace algunos años. Hamas acusa a Fatah de seguir la política israelí (¿Desde cuándo es un delito buscar la paz?), y los simpatizantes de Fatah, por su parte, piden el derrocamiento del régimen islamista que se impuso aparentemente por las urnas en las elecciones parlamentarias de junio.


Y lo que es aún peor: Abbas entrega a Hamas un cuchillo para su propia garganta. Ante el fracaso de la imposible unidad "en pro de un estado palestino y en contra de la ocupación israelí" comete el mismo error de Siniora en el Líbano: convocar a unas elecciones anticipadas que, si se dieran (a pesar de que el propio Haniyeh ha rechazado la realización de tales comicios)harían perder el poco poder político que aún tiene Fatah en Gaza, ante la inevitable decisión de un pueblo terrorista de ser regido por un movimiento también terrorista: Hamas. Aún a costa de no poder lograr "su sueño de un estado palestino soberano", que no se logrará sin que haya primero un compromiso del lado palestino de cesar las armas y reconocer a Israel como un interlocutor válido.

¿Quién es el que se opone realmente al logro de un estado palestino?