Quienes tienen la (des)dicha de leerme habitualmente, se habrán dado cuenta de que soy una persona sumamente intermitente en lo que a blogging se refiere.
En efecto, no soy el mejor ejemplo posible de bloguero. Reviso poco los blogs de mis compañeros, paso laaargo tiempo sin bloguear, etc. Las razones son muchas, pero fundamentalmente falta de tiempo y disciplina.
Debido un poco a ambas razones, desaproveché una experiencia que hubiera sido única para escribir in situ: mi viaje a Israel desde el 5 al 26 de julio para participar en el seminario Shoá, la memoria y los dilemas de su transmisión, organizado por el instituto Yad Vashem.
Aparte del contenido académico del curso (que fue de primera), el viaje me permitió entender muchas cosas que, espero, se vean reflejadas en los próximos días en este blog. Y, aunque no lo haré "en vivo y directo", en las próximas semanas comaprtiré algunas de las reflexiones que hice, a través de crónicas, artículos de opinión, etc.
De momento, me limito a continuar con las promesas y a invitarlos a visitar el álbum de fotos de mi viaje
Análisis
e interpretación
de la realidad
en Oriente Medio
basado en hechos
y despojado de los prejuicios
y de lo "políticamente correcto"
11 de agosto de 2008
24 de junio de 2008
No más unilateralidad
¿Era muy optimista esperar un cese al fuego más duradero? Al parecer sí. No ha pasado una semana de logrado lo que la BBC calificó de "frágil acuerdo", cuando la insurgencia palestina decidió romperlo al lanzar cohetes Kassam a la población costera de Sderot.
¿Qué demuestra esto? Que una vez más los peores enemigos del potencial estado palestino son ellos mismos. El que la Yihad islámica se haya atribuido el ataque es una muestra más de que no están dispuestos a negociar sino en sus condiciones que, evidentemente, representarán una alteración de los intereses y necesidades de Israel en la región.
Poco importa que Israel haya cesado los asentamientos en Gaza y Cisjordania durante el gobierno de Sharon; poco importa que hayan accedido a liberar a casi 500 terroristas palestinos a cambio de un sólo soldado. La iniciativa del truhán de Nasrala de pedir la liberación de otros 300 militantes de Hezbolá para liberar a otros dos soldados busca simplemente acorralar a Israel cada vez más y seguirlo obligando a que actúe de manera unilateral y sin condiciones, algo que pone en peligro, incluso, su propia existencia como estado, al quedar a merced de un grupo de fanáticos con trastocados valores de la vida y la muerte, del bien y el mal. Y así lo ha entendido Olmert, pese a sus políticas conciliatorias e incluso complacientes, al negarse a acceder a la petición de Nasrala. La unilateralidad tiene un límite
¿Qué demuestra esto? Que una vez más los peores enemigos del potencial estado palestino son ellos mismos. El que la Yihad islámica se haya atribuido el ataque es una muestra más de que no están dispuestos a negociar sino en sus condiciones que, evidentemente, representarán una alteración de los intereses y necesidades de Israel en la región.
Poco importa que Israel haya cesado los asentamientos en Gaza y Cisjordania durante el gobierno de Sharon; poco importa que hayan accedido a liberar a casi 500 terroristas palestinos a cambio de un sólo soldado. La iniciativa del truhán de Nasrala de pedir la liberación de otros 300 militantes de Hezbolá para liberar a otros dos soldados busca simplemente acorralar a Israel cada vez más y seguirlo obligando a que actúe de manera unilateral y sin condiciones, algo que pone en peligro, incluso, su propia existencia como estado, al quedar a merced de un grupo de fanáticos con trastocados valores de la vida y la muerte, del bien y el mal. Y así lo ha entendido Olmert, pese a sus políticas conciliatorias e incluso complacientes, al negarse a acceder a la petición de Nasrala. La unilateralidad tiene un límite
23 de junio de 2008
Shalit, cueste lo que cueste (dos años después)
Recientemente, los medios israelíes han difundido la versión según la cual Israel estaría negociando con Hamás una liberación progresiva de 450 militantes activos de esa agrupación terrorista, a cambio de la vida de una sola persona: el soldado israelí, Gilad Shalit, secuestrado tal día como hoy hace dos años.La iniciativa se enmarca en el alto al fuego firmado la semana pasada entre Israel y el grupo Hamás, que controla la Franja de Gaza.Más allá de la percepción que se tenga sobre este alto al fuego, que la BBC, por ejemplo, considera débil, da cuenta una vez más de la valoración que Israel pone en sus ciudadanos y, sobre todo, en aquellos que se encargan de defender la nación, como el caso del joven Shalit. El gesto no es cualquier cosa: 450 potenciales terroristas por un sólo miembro de Tzáhal. Sólo resta esperar, por un lado, que los familiares de Shalit acepten la idea de las autoridades, que han liberado los pasos de la Franja de Gaza. Y, por el otro, que Hamás demuestre una actitud recíproca, no sólo respetando el alto al fuego, sino devolviendo a Shalit a sus familiares y a su vida, puesta en peligro en defensa de un territorio, de un Estado, y de un ideal.
P.S: Varias organizaciones e individualidades han desarrollado una campaña bajo el nombre de "Yo también espero a Gilad Shalit". Desde aquí me sumo a la iniciativa, invitándolos a visitar el grupo de Facebook y la página web en la que la difunden.
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